domingo, 24 de julio de 2011

Susurros de la noche...

Deseo ver más allá, deseo ir más allá... No intentes frenarme, estoy segura. Estoy segura de ser quien soy, aunque no sepa muy bien a donde voy. Y tampoco intentes cargarme una mochila en mis espaldas que no es mia, ya tengo demasiado con mi pasado, decidí ir lijera de equipaje. Superé unos cuantos miedos, y dije unos cuantos adioses. Entre copas escuché una voz interior que me hablaba y no me quedó otra que firmar la paz con mis más intima enemiga, aún cuando creí enloquecer supe que la que escuchaba era esa parte de mi que no queria oir. Aún mantengo mis dudas sobre ciertas cuestiones, debo tener algo que convertir a certeza.
Y a veces, casi como por inercia, mi alma me pide a gritos que la reconvierta diciendole que sigo a sus órdenes. Mandan mis sueños, mis deseos, mis proyectos. Soy libre para elegir seguir el pálpito, el casi (o total) instinto natural, que me impulsa a levantar vuelo. Abrir las alas, abrir la me
nte. Dejar que la brisa acaricie las plumas, dejar que las ideas resvalen por la mente y los sentimientos por el cuerpo. Soltar los pies del suelo, soltar las cadenas que atan mi vida. Despegar, echar vuelo...llevar a la práctica las ideas, ir en busca de un nuevo cielo.
Y tengo la oportunidad de aterrizar suavemente, descansar, y darme ese lujo.. ese placer de observar el sol caer. El mar me abraza, y en el silencio reconozco la melodia de las olas, el crujir de la espuma, el viento rozando mi pelo, el latir de la maquinita dentro del pecho.. algo me dice, desde ahi adentro, que vamos bien, en el camino correcto.
Quizá no sea lo que quieras, ni sea como quieras, y seguramente nunca lo seré. No puedo obligarte a que me aceptes, y mucho menos que me entiendas. Es decision tuya sentarte al lado mio, detener el tiempo, guardar silencio y escucharme en este desierto, en este batir de olas, en este trafico congestionado de pensamientos; y si aun no entiendes te puedo invitar a iniciar vuelo, si desplegás las alas, si soltás al menos algunas amarras.
Aqui estoy, sigo aqui, tomo aire..y suelto aire. Vuelo, y descanso. Intento, y caigo. Me levanto, y vuelvo a caer. Creo, y desconfio. Busco, y encuentro. Aqui estoy, envuelta en la magia de estar viva, buscando un nuevo cielo, haciendo realidad mis sueños, intentando pese a todo ser feliz, aún cuando pienses que paso tras paso, voy retrocediendo.

miércoles, 6 de julio de 2011


"La Naturaleza nos es revelada por quien va hacia ella, no como concienzudo observador, sino con plenitud de vida. Se entrega a este último para revelarse. Para un corazón desbordante la Naturaleza es algo más que una figura retórica. El canto del mirlo silvestre no es un trozo de ópera, no lo es tanto por la composición, como por los acentos, el tono, las medidas tiernas de una melodía inspirada por la mañana y el atardecer eternos. Calidad del canto y no de las notas. En el canto del peawai hay calor opresivo, pero en el mirlo, a
un cuando cante al mediodía, es la frescura fluyendo del seno de las fuentes. Tan sólo el mirlo nos habla de la riqueza y el vigor eterno de la selva. Todo el secreto de las cosas lo encierra el canto del pájaro, aunque la Naturaleza haya esperado la deuda de la estética para revelárselo al hombre. Cada vez que un hombre oye ese canto, es porque posee juventud y la Naturaleza está en su primavera. Un mundo nuevo se le ofrece, una tierra libre; las puertas del cielo se abren de par en par. El canto de casi todos los otros pájaros-cántico- ha sido la compañía de las alegres horas de mi vida, pero el trinar del mirlo me habla siempre de un éter más leve que el que respiro, de una belleza y de una fuerza inmortales. Vuelve más profundo el sentido de todas las cosas que evocan sus acentos. Canta para dar a los hombres ideas más claras y más elevadas. Canta para que reformen sus instituciones, para que pongan en libertad al esclavo de las plantaciones y al preso en los calabozos, al esclavo de la casa de placeres y al cautivo de sus bajos pensamientos. "
(Thoreau)