Y a veces, casi como por inercia, mi alma me pide a gritos que la reconvierta diciendole que sigo a sus órdenes. Mandan mis sueños, mis deseos, mis proyectos. Soy libre para elegir seguir el pálpito, el casi (o total) instinto natural, que me impulsa a levantar vuelo. Abrir las alas, abrir la me
nte. Dejar que la brisa acaricie las plumas, dejar que las ideas resvalen por la mente y los sentimientos por el cuerpo. Soltar los pies del suelo, soltar las cadenas que atan mi vida. Despegar, echar vuelo...llevar a la práctica las ideas, ir en busca de un nuevo cielo.Y tengo la oportunidad de aterrizar suavemente, descansar, y darme ese lujo.. ese placer de observar el sol caer. El mar me abraza, y en el silencio reconozco la melodia de las olas, el crujir de la espuma, el viento rozando mi pelo, el latir de la maquinita dentro del pecho.. algo me dice, desde ahi adentro, que vamos bien, en el camino correcto.
Quizá no sea lo que quieras, ni sea como quieras, y seguramente nunca lo seré. No puedo obligarte a que me aceptes, y mucho menos que me entiendas. Es decision tuya sentarte al lado mio, detener el tiempo, guardar silencio y escucharme en este desierto, en este batir de olas, en este trafico congestionado de pensamientos; y si aun no entiendes te puedo invitar a iniciar vuelo, si desplegás las alas, si soltás al menos algunas amarras.
Aqui estoy, sigo aqui, tomo aire..y suelto aire. Vuelo, y descanso. Intento, y caigo. Me levanto, y vuelvo a caer. Creo, y desconfio. Busco, y encuentro. Aqui estoy, envuelta en la magia de estar viva, buscando un nuevo cielo, haciendo realidad mis sueños, intentando pese a todo ser feliz, aún cuando pienses que paso tras paso, voy retrocediendo.





